lunes, 30 de septiembre de 2019

XXXI Medio Maratón Ciudad de Valladolid

Hola a todos,

retomamos el blog, cinco meses después de la última entrada, para comentaros mi participación en la Media Maratón de Valladolid de este pasado fin de semana. No puedo decir que esté contento con la marca conseguida 1h22min25seg (muy lejos de mi MMP) Sin embargo, el viaje tuvo una noticia muy buena que contaré al final de la entrada...

Con los compis del TrainingOscar antes de la salida

Después de la participación en un par de 10K veraniegos (Getafe, el 22 de Junio, y Pinto, el 3 de Agosto), afrontaba esta competición con siete semanas de entrenamiento. Los entrenamientos de calidad, sobre todo las series largas, no terminan de salir bien, y hasta las últimas dos semanas no tengo buenas sensaciones. Teniendo esto en cuenta, acuerdo con el mister salir con el objetivo de 1h20-1h21.

Plan Entrenamiento

Durante la tarde del Sábado y la noche del Domingo, consigo mantener unos muy buenos niveles de glucosa. Además, he conseguido descansar bastante bien y durante un buen número de horas. La media de Valladolid se inicia a las 10:00 y tenemos el hotel a cinco minutos escasos de la salida.

Al despertar, tres horas antes del inicio de la carrera, tengo un valor de 127 mg/dl (de los mejores que recuerdo) Aunque tenemos buffet desayuno en el hotel, yo me limito a tomar mi habitual par de cafés cortados (va todo muy bien, no hay que arriesgar)

Antes de dejar la mochila en el guardarropa, treinta minutos antes de la salida, último control de glucosa: 156mg/dl. Los nervios precarrera han actuado, así que me pongo 1ud de glucosa para intentar reducir ese valor. Pequeño calentamiento por el Parque Campo Grande y rápido a la zona de salida para poder posicionarse medianamente bien. No entiendo como una carrera del nivel de la Media de Valladolid no dispone de cajones en la salida...

BMTest en el guardarropa

En lo que respecta a la climatología, las condiciones son bastante buenas. La temperatura es fresca (12-14º) y no hay amenaza de lluvia. Hay presencia de viento, nada excesivo, pero que se dejará notar en alguna de las largas rectas del recorrido.

Tras un primer kilómetro de carrera algo rápido, me concentro en poner un ritmo de carrera en torno a 3:55min/km para no disparar las pulsaciones. Encuentro un trio de corredores del mismo club, que van a un ritmo acorde al deseado, y me acoplo detrás sin ninguna vergüenza. Además, me conozco el recorrido y sé que este primer 5000 es el complicado del recorrido (giros de 180º, paso por túneles..), por lo que mejor ahorrar lo máximo posible.


KM5. 19:38 (3:55 min/km). Glucemia 160. El avituallamiento, me parece algo escaso de voluntarios, apenas cuento siete u ocho personas. Para los que corremos a mi ritmo, es más que suficiente, pero cuando llegue el pelotón pienso que puede haber "problemas". Me encuentro con buenas sensaciones, así que acelero un poco el ritmo hasta 3:50, consiguiendo adelantar a mucha gente (hasta 22 posiciones), incluyendo a la tercera y segunda clasificadas de la categoría femenina (me sorprende ver que ambas van sin "liebres")

KM10

KM10. 38:25 (18:47 - 3:45 min/km el split). Glucemia 180. Al pasar por la alfombra y ver el parcial de este split, veo que hay un desfase importante entre el GPS y la medición oficial. Esta carrera está homologada, así que algo debe haber fallado en el Garmin, y ha provocado que me haya excedido en el ritmo de carrera. La glucosa sigue en aumento, por lo que descarto tomar un gel por el momento.

Las sensaciones siguen siendo positivas, así que vuelvo a centrarme en correr a un ritmo aproximado de 3:50. Lo consigo durante los primeros kilómetros, llevando pegados a mi espalda a un par de corredores. En una de las zona donde pega el viento de cara, a la altura del km 14, noto que no voy del todo cómodo y me dejo adelantar por mis dos "compañeros", pero cuando intento ponerme detrás, veo que soy incapaz de seguirlos.

KM15

KM15. 58:00 (19:35 - 3:55 min/km el split). Glucemia 170. La glucosa sigue demasiado alta como para pensar en tomar gel. También empiezo a notar molestias en el cuadripceps derecho, teniendo que recurrir a utilizar alguno de los botes de reflex que ofrecen voluntarios en patines. Ante esta situación en carrera, decido activar el modo supervivencia para los kilómetros que quedan y conseguir llegar a meta sin forzar en exceso.

KM20. 1:18:15 (20:15 - 4:03 min/km el split). Glucemia 150. Completo la carrera bastante enfadado conmigo mismo, por no haberme dado cuenta de que me estaba excediendo de ritmo en el segundo 5000. La glucosa postcarrera es de 124mg/dl.


En cuatro semanas, el 27 de Octubre, nueva cita con la competición en la Media Maratón de Valencia, en lo que debe ser el golpe de moral definitivo de cara a la Maratón de Donosti del día 24 de Noviembre.

Un abrazo,


P.D: Como os decía al principio, el fin de semana tenía una gran noticia. Acudía a esta carrera en compañía de mi novia Gema. Ella empezó a correr hace unos meses, consiguiendo hacer distancias de hasta 12-13kms en poco tiempo. Esas "prisas" por aumentar distancias, tan habituales en las personas que se inician en esto de correr, la han llevado ha tener un gran numero de molestias, que en los últimos meses la han impedido tener continuidad.

Gracias a su trabajo y esfuerzo, en las últimas semanas había conseguido volver a entrenar tres días por semana, por lo que, sin avisarla, la inscribí a la carrera de la distancia de la legua que se celebra en paralelo a la Media Maratón. Su cara en el momento de la recogida del dorsal fue indescriptible.

Sólo era su segunda carrera y estaba algo nerviosa, pero se marcó un carrerón y consiguió finalizar en tercera posición en su categoría. Ya ha subido al podium más veces que yo.... :-)

Podium - 3ª posición


sábado, 27 de abril de 2019

123rd Boston Marathon

"Hay que tener cuidado con lo que se pide, porque se puede cumplir"

Esta frase, que normalmente utilizo mucho, puede servir como resumen perfecto de la Maratón de Boston que disputé el pasado 15 de Abril. Me explico. Álvaro y yo nos pasamos toda la semana previa a la carrera pidiendo que no lloviera durante la misma. Pues bien, al final pasamos hasta calor corriendo, lo que complicó aun más una carrera que ya tiene sus propias complicaciones. Al final, salvamos la papeleta, completando el recorrido en poco menos de tres horas (2h 59min 22seg) y trayendo a casa una nueva medalla (la 5ª Major y la 17ª en el historial!!!)


Diez semanas de preparación especificas precedieron a esta maratón. El resultado de la Media Maratón de Sevilla de finales de Enero, nos hacia partir de una muy buena base (tanto física como psicológica) que ha permitido realizar los entrenamientos aeróbicos con las pulsaciones más bajas que recuerdo. Sin embargo, cuando tocaban entrenamientos anaeróbicos, el pulso se disparaba y las sensaciones no eran las adecuadas. Ante esta situación, acuerdo con el mister olvidarnos de intentar MMP y centrar el objetivo en mejorar la marca realizada en Berlín (2h49min50seg)

En la semana previa a la carrera, también pasé por el endocrino para la revisión semestral de la hemoglobina glicada. El resultado fue de 7,1%, por lo que todo en orden.

Boston Marathon - Resumen preparación

El día de la Maratón (Boston se corre en Lunes, en la celebración del Patriots' Day) el despertador suena a las 5:00, ya que debemos coger el transporte que nos llevará a la ciudad de Hopkinton, donde se inicia el recorrido. Nada más despertar, es momento de realizar el primer BMTest: 177, algo alto, por lo que opto por ponerme una unidad de insulina. Al menos, veo en la gráfica del freestyle que los niveles durante la noche no han sido malos del todo. Mantengo mi rutina de no desayunar.

Veinte minutos en metro nos separan de la zona de meta, donde se realiza la recogida de los corredores para llevarlos a la salida y donde se ubica el guardarropa. Para mi, esto supone un pequeño fastidio, ya que, si quiero realizar medición sanguínea antes de empezar la carrera, debo cargar conmigo el glucómetro y la insulina, por si es necesario poner algo más antes de empezar. Menos mal que compré un cinturón con buena capacidad en su día ;-)


El viaje hasta Hopkinton lo realizamos en los reconocibles autobuses escolares de Estados Unidos. Intento dormir algo, pero son incomodísimos. Ha empezado a llover con bastante intensidad y las caras de los corredores son de autentica preocupación. De hecho, hacemos una parada de unos quince minutos en una estación de servicio, ya que el conductor nos dice que esta pendiente de instrucciones por si tiene que cambiar de recorrido. Finalmente, se mantiene el plan original y llegamos a Hopkinton, donde tienen montadas unas grandes carpas que nos protegen de la lluvia y un gran número de voluntarios sirven café, te, bagels, geles y fruta.

Con un par de cafés y un par de visitas al baño, practicamente pasamos el tiempo de espera hasta la salida de nuestra oleada. Además, ha dejado de llover e incluso el sol ha hecho un amago de salir. El recorrido desde las carpas hacia la salida es de algo menos de 1km y se realiza de forma escalonada. Durante el trayecto, la gente del pueblo ofrece bebidas, fruta e incluso crema solar. El acceso a los cajones está fuertemente controlado, para que cada uno esté en el sitio que tiene que estar. Último abrazo con Álvaro para desearnos suerte antes de ubicarnos en el cajón que nos corresponde a cada uno. Pequeño calentamiento y último BMTest: 155. El freestyle marca una tendencia descendente, así que decido no ponerme insulina.

Por un pequeño pasillo, pasan a nuestro lado los corredores élite. Consigo chocar la mano con Yuki Kawauchi, que no deja de sonreir y jalear a los corredores populares, al contrario que los corredores africanos que van mucho más serios.


Aunque hay bastante gente, consigo ubicarme en segunda fila de mi cajón. Poco antes del inicio de la carrera, otro corredor me da la enhorabuena por estar allí. Señala el sensor del freestyle que llevo en mi brazo, me dice que conoce lo complicado que es gestionar una diabetes y que tiene mucho mérito hacer maratones. Casi se me cae la lagrimita... A las 10:02 se da la salida para los populares. Los primeros kilómetros son totalmente favorables y cuesta sujetar las piernas.

KM5. 19:36 (3:55 min/km). Glucemia 165. Aproximadamente cada dos millas hay un puesto de avituallamiento. El diseño de los mismos me parece muy acertado: primero, en un lado de la carretera y, unos metros después, en el otro lado. En ambos lados, hay varias mesas con powerade y otras tantas con agua, todo servido en vasos de papel. El sol ha aparecido un par de veces con fuerza y la humedad está muy presente. En el km7 ya voy totalmente sudado. El terreno sigue siendo favorable y mantengo un ritmo por debajo de 4:00min/km con relativa comodidad. No consigo encontrar un grupo en el que poder "engarcharme" para compartir el esfuerzo.

KM10. 39:27 (19:51 - 3:58 min/km el split). Glucemia 200. Aunque voy cómodo de piernas, la alarma del GPS ya me ha avisado varias veces que he superado las 170ppm. Seguramente eso es lo que ha provocado la subida de la glucosa. Decido mantener el ritmo y esperar al próximo split antes de tomar alguna decisión. El recorrido está lleno de gente ofreciendo cosas a los corredores, puedo ver agua, fruta, gominolas e incluso vaselina. Me sorprende la gran cantidad de gente que me adelanta, teniendo en cuenta el ritmo al que voy.


KM15. 59:23 (19:56 - 3:59 min/km el split). Glucemia 215. El nivel de glucosa sigue subiendo, impidiéndome tomar alguno de los geles que llevo encima. Lo bueno de llevar la insulina encima, es que puedo ponerme en cualquier momento, aunque eso me obligue a parar unos segundos. Decido bajar un poco el ritmo para ayudar a que baje el nivel de glucosa. En este split se encuentra una de las primeras cuestas importantes del recorrido. Poco antes del km20, la carrera pasa por Wellesley College, donde las estudiantes gritan enloquecidas a los corredores pidiendo que las besen. No os podéis imaginar el nivel de ruido que se genera, es totalmente ensordecedor y, en mi opinión, muy molesto. Afortunadamente, sólo están en un lado de la carretera, así que me alejo lo máximo posible ;-)

KM20. 1:19:47 (20:24 - 4:05 min/km el split). Glucemia 200. Una noticia buena y otra mala. La buena es que el nivel de glucosa ha empezado a bajar, así que descarto parar a ponerme insulina. La mala, ya me he dado cuenta que no es mi día, a pesar de que el paso de la media es el deseado, no voy fino, y eso que todavía quedan las peores cuestas del recorrido. En este split puedo ver una imagen muy desagradable. Un par de corredores apartan a otro corredor del recorrido, ya que este está totalmente zombie. Me recuerda a lo que viví en Londres, sólo que en esta ocasión es demasiado pronto. Otro par de cuestas en la parte final del split, me hacen replantearme la carrera y empezar a sacar la calculadora pensando en una marca por debajo de las tres horas.


KM25. 1:40:18 (20:31 - 4:06 min/km el split). Glucemia 160. La tendencia descendente de la glucosa, permite que me pueda tomar el primer gel. El recorrido es un continuo rompepiernas que imposibilita el coger un ritmo de crucero y sumar kilómetros. En una de las subidas más largas, noto un fuerte pinchazo en el isquio derecho. Me paro, estiro un poco y hago un pequeño tramo caminando. Vuelvo a correr y parece que se queda en una falsa alarma. Aunque he bebido agua en practicamente todos los avituallamientos, pienso que puedo estar un poco deshidratado y me obligo a beber más hasta la línea de meta.

KM30. 2:02:28 (22:10 - 4:26 min/km el split). Glucemia 110. El descenso en el ritmo de carrera se deja notar en la glucosa, por lo que opto por tomar un Gluc-Up. En este split, se encuentra la famosa "Heartbreak Hill", que todo el mundo que ha corrido Boston te menciona. Sin embargo, nadie te avisa de las tres colinas anteriores que te dejan las piernas totalmente tiesas. Me tomo las subidas con mucha calma e intento relajar las piernas en las bajadas. Eso sí, la animación en esos kilómetros es brutal y te obliga a esforzarte al máximo y no pararte en alguno de los puestos que huelen a comida (que es lo que te apetece)


KM35. 2:26:22 (23:54 - 4:46 min/km el split). Glucemia 90. Pequeña parada en el avituallamiento para tomar el gel y el agua con calma. De aquí a meta el terreno ya es más favorable, aunque todavía queda alguna pequeña subida, que te parece el Himalaya. Me he relajado demasiado en el split anterior y tengo que acelerar un poco para que no se me escape la marca de las 3 horas. Entramos en la ciudad de Boston y ya pienso en como me va a quedar la medalla de finisher.

KM40. 2:49:38 (23:16 - 4:39 min/km el split). Glucemia 100. Unos pocos metros delante mía veo a Álvaro y pienso que tenemos que entrar juntos en meta. No podia imaginar un mejor final para esta maratón, disfrutar junto a mi gran amigo de esa línea de meta y de ese medallón que le van a dar como finisher de las seis maratones calificadas como "Major". A la altura del km41 me pongo a su altura y noto que va algo más castigado que yo. Le digo que tenemos el sub 3horas en la mano y me pongo delante para marcarle el ritmo. Última subida del recorrido y encaramos la recta de meta. La emoción en el rostro de Álvaro es evidente.


Cruzamos la línea de meta, nos abrazamos, gritamos, lloramos... Es un momento precioso poder compartir con un amigo el poder cumplir un sueño.

En resumen, Boston es una maratón increíble. El nivel de la organización es altísimo en todos los aspectos: la gestión del desplazamiento de corredores hasta la salida, los avituallamientos, los voluntarios, la entrega de medallas y la recogida de bolsas en el guardarropa. Se nota que llevan 123 años haciéndolo. Además, aquí la gente viene a correr de verdad. Mi puesto en la clasificación es el 2488, en NewYork con un tiempo similar mi puesto fue el 722.

En cuanto a mi carrera en particular, debo decir que me equivoqué en el momento de la salida al no poner una unidad de insulina. La experiencia de Amsterdam, donde sí lo hice y luego estuve con niveles bajos, jugó en mi contra. A pesar de eso, después creo que hice una correcta gestión de la diabetes. El otro "pero" que me pongo es el inicio tan rápido que hice. Con ese terreno tan favorable es difícil frenarse, pero está claro que hay que hacerlo, ya que si no, al final lo pagas.

Boston Marathon - Glucemias

¿Qué planes tengo para el futuro? Pues en lo más inmediato, descansar y recuperar. Llevo casi un año sin parar más de una semana y eso no puede ser. Dos semanas a modo de enfriamiento, saliendo tres días a ritmo cómodo, y otras dos semanas de parón total es lo indicado por el mister para poder afrontar con garantía los retos de la segunda parte del año, con la Maratón de Donosti en el radar.

Gracias a todos los que me seguís. Un abrazo!!

viernes, 1 de febrero de 2019

EDP Medio Maratón Ciudad de Sevilla 2019


Hola a todos,

no se cumplió el objetivo de bajar de 1h18min que me había marcado para la Media de Sevilla. Tampoco pude bajar mi MMP en la distancia. Sin embargo, puedo decir que estoy satisfecho con el resultado obtenido, ya que hubo que lidiar con algún que otro inconveniente antes de afrontar la carrera. Además, acumulo una serie de carreras con buenas marcas y, lo que es más importante, buenas sensaciones en el transcurso de la carrera.

Diploma

El plan de entrenamiento diseñado por el míster para esta carrera ha durado 10 semanas, en las que he podido realizar el 95% de los entrenamientos. Sólo recuerdo un par de inconvenientes: un fuerte catarro con algo de fiebre, que me hizo tener que descansar un día más de la cuenta, y unas molestias en el gemelo de la pierna derecha en la últimas semana del plan, que afectó ligeramente a la estrategia de carrera.

Plan Preparación

El control de la glucemia durante el día antes de la carrera fue un completo desastre. No hago un buen calculo de las raciones de la comida del sábado, lo que me provoca un hiperglucemia superior a los 300mg/dl que consigo bajar hasta 188 antes de acostarme. Durante la noche, los valores se mantienen, por lo que al despertar (2h30min antes del inicio de la carrera) optó por ponerme 1ud de insulina que me ayude a llegar a la linea de salida en valores más adecuados.

Como tengo por costumbre, el desayuno se limita a un par de cafés. Nos desplazamos al lugar de salida y antes de dejar la mochila en el ropero (unos 30' antes de la salida) realizo la última medición en sangre. El valor es de 198mg/dl, lo que sigue siendo muy alto, así que me inyecto otra unidad de insulina

Glucosa Sábado

En estas circunstancias, y teniendo en cuenta que el gemelo ha seguido "protestando" durante el fin de semana, decido salir con una actitud algo más conservadora y esperar al desarrollo de la carrera. La mañana es bastante fresca pero está totalmente despejada de nubes, por lo que todo indica que tendremos una buena climatología para correr.

Estoy ubicado en el cajón 1, donde estamos todos los sub1h30min (excepto los élite). Esto me parece un error muy grave por parte de la organización, el numero de personas es muy elevado y además a ritmos muy diferentes. Consigo colocarme en tercera fila aproximadamente y aunque la calzada es muy ancha, los golpes y tropezones se suceden en los primeros metros.

Controlo el ritmo en torno a 3:45min/km en los primeros minutos y enlazo con un grupo grande donde va una de las primeras chicas. Observo que hay un par de corredores que están haciendo de "liebres" y que llevan un ritmo constante que se amolda a mis pretensiones. Me acoplo bien en el grupo y me resguardo lo máximo posible.

KM5. 18:42 (3:44 min/km). Glucemia 160. Los avituallamientos son muy grandes y están ubicados a ambos lados de la carrera. Sólo disponen de agua, en botellas de medio litro, para una media maratón tampoco es necesario mucho más. Sigo integrado en el grupo, pero a la altura del km8 noto que me cuesta seguir el ritmo. Miro el reloj y veo que el ritmo se ha acelerado hasta 3:40min/km. Pienso en gemelo, me descuelgo del grupo y me vuelvo a poner a mi ritmo. El nivel de esta carrera es altísimo, así que enseguida encuentro un nuevo grupo con el que compartir ritmo.

KM10. 37:25 (18:43 - 3:44 min/km el split). Glucemia 140. Tras el avituallamiento, hay una breve conversación en el grupo para hacer relevos por kilómetro a 3:45min/km. En mi relevo (del km 12 al 13) observo que me he quedado sólo. Momento de reflexión. El gemelo está respondiendo, los niveles de glucosa están más controlados y las sensaciones son muy buenas, así que tomo la decisión de no mirar atrás. En este split consigo adelantar a muchos corredores (25 según la clasificación final) incluso a la chica que comentaba anteriormente.

KM15. 56:10 (18:45 - 3:45 min/km el split). Glucemia 145. Aunque el nivel de glucosa no es bajo, decido hacer uso de uno de los geles que llevo encima. Tampoco quiero tomarlo entero, sólo quedan seis kilómetros, pero siento que lo necesito, aunque sólo sea a nivel psicológico. Cojo una de las botellas del avituallamiento, tiro la mitad del agua y vierto el gel dentro. Un par de tragos son más que suficientes para lo que necesito. Aunque estamos atravesando el centro de la ciudad, la animación brilla por su ausencia (aún es demasiado pronto)

En este tramo tengo la sensación de que el recorrido es siempre descendente. He acelerado el ritmo y pienso que puedo estar muy cerca de mi MMP.

KM20. 1:14:34 (18:24 - 3:40 min/km el split). Glucemia 150. Me exprimo hasta el final. Tanto, que apenas puedo disfrutar de la espectacular vuelta a la Plaza de España. Entro en la recta de meta veo que el reloj cambia a 1h18, quedan 200m, esprinto hasta el final, consiguiendo un crono final de 1h18min33seg. La mejor marca se escapa por apenas 14 segundos.

Plaza España

Me quedo con la sensación de que la mejor marca en la distancia estaba a mi alcance con una mejor gestión de la diabetes el fin de semana y sin tener que estar pendiente del gemelo.

El calendario no da tregua, así que tras una semana de recuperación activa, empezamos con el plan de preparación para la Maratón de Boston. Diez semanas en las que habrá al menos una competición (10K de Parla, el 17 Febrero)
 
Nos vemos en las carreras,

jueves, 20 de diciembre de 2018

XXXV Carrera Popular Villa de Aranjuez

Muy buenas amigos,

en la anterior entrada, os comentaba que la idea original para esta carrera (allá por Noviembre cuando planifiqué el calendario invierno / primavera con el mister) era intentar bajar mi MMP en 10K, pero que iba a ser complicado debido a las molestias que había tenido en el Aquiles de la pierna izquierda.

Finalmente, decidimos ser conservadores y salir con la idea de realizar un entrenamiento de calidad. No obstante, me gusta ser positivo, y disfruté de muy buenas sensaciones en carrera, lo que me tiene que servir para coger confianza de cara a la Media Maratón de Sevilla en seis semanas.

Diploma

Cuatro semanas de trabajo hemos acumulado en la preparación para la Media Maratón, y lo más destacable que puedo mencionar es que el Aquiles ha permitido mantener una regularidad en los entrenamientos. Es cierto, que en algunos momentos ha "protestado", pero dándole cariño hemos conseguido cumplir con la planificación.

Preparación Media Maratón Sevilla. Semanas 1 - 4

Durante la semana previa, el mister me indica que el ritmo objetivo debe estar entre 3:35 y 3:37min/km, lo cual me encaja viendo el resultado de los últimos entrenos. La carrera comienza a las 12:00, por lo que modifico mi rutina habitual de correr en ayunas. Eso sí, me preocupo de desayunar unas tres horas antes del inicio de la carrera, para hacer una buena digestión. Mi glucemia antes del desayuno es de 116. Genial!!

Media hora antes de la carrera, y antes de dejar la mochila en el ropero, nuevo control de la glucemia. En este caso, no son buenas noticias, ya que el valor es de 206. Me pongo una unidad de insulina y hago un calentamiento un poco más largo de lo habitual, con la esperanza de estar en un valor más óptimo en momento del disparo de salida.

En Aranjuez siempre se sale muy muy rápido, por lo que opto por colocarme en las primeras filas del segundo cajón (entre 35' y 38') El tiempo de momento acompaña para correr, aunque la amenaza de lluvia está muy presente. En los primeros 2-3 kilómetros, me centro en no excederme demasiado del ritmo marcado por el mister. Voy enganchado detrás de un par de corredores "veteranos" que avanzan a buen ritmo y disfruto de muy buenas sensaciones.

En la larga recta del kilómetro cuatro, levanto la vista y veo a poca distancia un grupo numeroso de corredores junto a la primera chica. Decido probarme y acelero un poco el ritmo consiguiendo alcanzarlos antes de la entrada a los jardines.

El paso por el ecuador de la carrera lo realizo en 18:05 y mantengo las buenas sensaciones comentadas al principio. En este punto empieza a llover ligeramente, lo que me provocará algún pequeño patinazo en las zonas empedradas. Noto que el ritmo del grupo ha disminuido ligeramente y decido tirar hacia adelante junto a otros dos corredores. Les comento que a relevos podemos atacar el sub36 y así empezamos a colaborar adelantando a muchos corredores.

Paso por el km7

A la altura del kilómetro siete observo que mis "compañeros" no han aguantado el ritmo. Por mi parte, me sigo notando con fuerzas y pienso que ya no se puede mirar hacia atrás. Salgo de los jardines y afrontó la larga recta que normalmente se me atraganta en esta carrera. Este año hay bastante gente animando y eso siempre ayuda a los que estamos corriendo.

Adelanto a algunos corredores más en este tramo y llego a la única dificultad de la carrera, una cuesta de unos 200-300m que en este momento de la carrera se puede hacer bastante dura. Aprieto los dientes y aguanto el ritmo, pero, en el momento de afrontar la recta de meta, noto que me falta un poco de energía para hacer un último cambio que me permita bajar de 36'.

Meta

Como comentaba al principio, sólo puedo sacar conclusiones positivas de esta carrera, tanto a nivel de sensaciones como de gestión de la diabetes (glucemia de 166 al finalizar). A partir de ahora, concentración absoluta en los entrenamientos que quedan hasta la Media Maratón de Sevilla. El objetivo sigue siendo bajar de 1h18min. Vamos a por él!!!

Un abrazo.

jueves, 22 de noviembre de 2018

7ª Carrera por la Diabetes

Hola a todos,

aunque solo han pasado cuatro semanas desde mi participación en la maratón de Amsterdam, no podía dejar de correr en la 7ª Carrera Popular por la Diabetes. El año pasado quedé en cuarta posición, así que el objetivo inicial para esta edición era intentar asaltar alguno de los puestos del podium.


La primera semana de entrenamientos post maratón estuvo enfocada en la recuperación, por lo que sólo trabajamos rodajes a ritmo suave. La segunda semana era el momento de ver en qué punto estábamos, por lo que el mister incluyó en la planificación algunos entrenos de calidad y un test de 2000m “a fuego”.

Desgraciadamente, en el entreno de calidad de la tercera semana, empiezo a notar molestias en el Aquiles izquierdo que me recuerdan mucho a las sufridas cuando tuve calcificaciones en el Aquiles izquierdo (Diciembre 2016) Consigo que me hagan una ecografía y se confirma mi teoría. La buena noticia es que lo hemos detectado pronto, lo que facilita el tratamiento y permite seguir entrenando disminuyendo un poco la intensidad.

Completo la cuarta semana con precauciones y decido junto al entrenador participar en la carrera, planteándola como un rodaje a ritmo fuerte.


Al final, como suele pasar cuando te pones un dorsal, y como las sensaciones del Aquiles no eran malas, me excedo en el ritmo marcado y completo la carrera en 36:51 (hay que tener en cuenta que la carrera no mide 10km)

Las próximas carreras de mi calendario son:
- 16 Diciembre, 10k Aranjuez, el objetivo era intentar MMP, pero va a estar complicado.
- 31 Diciembre, San Silvestre Getafe, nada mejor que terminar el año corriendo con un montón de amigos.
- 27 Enero, Media Maratón Sevilla, hay que bajar de 1h18. Sin más.

Hablamos en cuatro semanas. Un abrazo.

jueves, 25 de octubre de 2018

TCS Amsterdam Marathon 2018

Muy buenas a todos de nuevo!!

Me animo a retomar la actividad del blog tras haber recibido comentarios de varias personas (con diabetes y sin ella) indicándome que les era de mucha ayuda leer mis experiencias. En esta ocasión, escribiré con mucha menos asiduidad, sólo tras la participación en carreras que considere tengan la relevancia suficiente para tener algo que contar.

Un buen ejemplo de carrera de este tipo es la Maratón de Amsterdam, en la que participe este fin de semana y en la que no pude ver cumplido mi deseo de mejorar mi Mejor Marca con Diabetes (2:49:54, conseguido en Berlin hace poco más de un año). No fue una carrera fácil en lo que respecta a la gestión de la diabetes, pero pude traerme a casa la medalla y conseguir un nuevo tiempo inferior a las tres horas -> 2h54min27seg

Medalla Finisher Amsterdam Marathon 2018

Antes de empezar con la crónica de la carrera, un poco de contexto. La preparación de esta maratón ha constado de catorce semanas, en las que el principal inconveniente que hemos encontrado han sido unas molestias en la planta del pie izquierdo, que me obligaron a abandonar en el km10 de la media maratón Spoleto Urban Crossing y que me hicieron desistir de participar en la Media Maratón de Valladolid (que a principio de la preparación habíamos fijado como prueba objetivo para intentar conseguir MMP en la distancia)

Resumen preparación Amsterdam Marathon

A pesar de todo ello, el mes anterior a la disputa de la maratón pude realizar muy buenos entrenamientos, por lo que establecimos con el mister que la marca objetivo era de 2h48min. Adicionalmente, la misma semana del maratón toca revisión de la hemoglobina glicada y la doctora me comunica que mi nivel está en 6.7%, lo que es un muy buen dato.

El vuelo hacia Amsterdam lo realizo el Viernes por la mañana, ya que me gusta dormir ese día en la ciudad donde voy a correr y levantarme el Sábado a soltar un poco las piernas. Hago la retirada del dorsal nada más aterrizar. La feria no es excesivamente grande, pero es de las que te obligan a dar un paseo por todos los stands antes de poder salir. La cama del hotel es bastante buena y me noto bastante descansado. Salgo a correr por Voldenpark, por donde pasaré el Domingo dos veces (en los primeros kilómetros y en los últimos) Las sensaciones son muy buenas e incluso comparto algunos metros con los corredores élite (incluso al gran Bekele se le ve "trotando" por allí)

Rodaje Sábado

Durante toda la semana he hecho una alimentación normal, olvidándome un poco de las típicas dietas disociadas y posteriores cargas de hidratos tan habituales en los maratonianos. El Sábado sí que me preocupo de comer algo de pasta en un restaurante italiano. Sin embargo, para la cena, mi opción es una ensalada y algo de embutido, con el objetivo de que no se disparen los niveles de glucosa durante la noche (donde los nervios también influyen negativamente).

Al despertar, dos horas y media antes de la carrera, el glucómetro me marca un excelente 115. Aparte de un café doble bien cargado, no voy a desayunar nada. He hecho todas las tiradas de la preparación en ayunas y voy a mantener esa rutina, que es la que he comprobado que mejor me funciona. Durante la carrera, llevaré encima cinco geles para ir suplementando. Además, durante el recorrido habrá avituallamientos con geles, isotónico y plátano, por si fuera necesario "ayuda" adicional. Sobra decir que beberé agua en todos los avituallamientos.

Camino hacia la zona de salida, el precioso Estadio Olímpico de 1928. Antes de dejar la mochila en el guardarropa, la ultima medición sanguínea de la glucosa me dice que estoy en 156 (¿os acordáis lo que decía de los nervios?) Quedan cuarenta y cinco minutos para la salida, así que decido ponerme 1ud de insulina y llevarme un plátano por si el nivel baja bruscamente.

Lema de los JJOO en el Estadio

Estoy en el segundo cajón (para tiempos entre 2h40 y 3h00) donde se puede calentar con comodidad. La temperatura ronda los 10º y el cielo está bastante nublado, aunque no hay previsión de lluvia. No he tenido la sensación de que hubiera mucho viento, pero las banderas que hay en el estadio se mueven con "alegría". La glucosa está descendiendo ligeramente, por lo que desecho el plátano y me concentro en visualizar la carrera. La salida se realiza desde la pista de atletismo del estadio y es escalonada. Nuestro cajón se abre unos 10" después del disparo inicial, por lo que se puede correr con comodidad desde el primer metro. Intento controlar el ritmo desde el principio para no subir demasiado de pulsaciones.

Paso por el Rijksmuseum

KM5. 20:07 (4:01 min/km). Glucemia 130. En el primer avituallamiento, me gusta fijarme en como están distribuidos para tenerlo en cuenta para los siguientes. En este caso, primero dan el isotónico, después el agua y al final hay esponjas. Es bastante grande y hay muchos voluntarios, por lo que no hay problemas con el resto de corredores, a pesar de que todavía hay grandes grupos. No hay demasiada gente en la calle y los que hay tampoco animan mucho, la verdad. Pasamos por algún tramo de ida y vuelta que nos permite ver a los líderes de la carrera... Eso es otro deporte...

KM10. 39:52 (19:45 - 3:57 min/km el split). Glucemia 120. La tendencia de la glucosa es descendente, así que opto por tomarme el primer gel. He acelerado demasiado en el split anterior, por lo que decido bajar un poco el ritmo para este. Había hecho pareja con un chico belga que quería hacer 2h48 también pero iba demasiado rápido. Intento buscar grupos de gente que me ayuden a resguardarme del viento, que en algunos tramos se deja notar.

KM15. 1:00:06 (20:14 - 4:03 min/km el split). Glucemia 110. Me sorprende ver que el nivel de azúcar siga descendiendo, pero me parece excesivo tomar otro gel. En su lugar, cojo un vaso de isotónico del avituallamiento. Amigos que han corrido me han avisado que ahora empieza el tramo más "pestoso" de la maratón. Unos diez kilómetros de ida y vuelta pegados al río Amstel. Afortunadamente encuentro una pareja de corredores que parecen locales y llevan un ritmo en torno a 4:00min/km. Me pego detrás como una lapa y me dejo llevar, evitando el viento de cara que entra actualmente de forma importante.

KM20. 1:20:23 (20:17 - 4:03 min/km el split). Glucemia 100. Ahora sí que me tomo un nuevo gel y decido acelerar un poco el ritmo pensando que me favorecerá el viento de cola. Sin embargo, el segundo gel me cae fatal en el estomago e incluso me produce un poco de flato que provoca, no sólo que me alcance la pareja de corredores locales, si no, que no pueda seguirles en su ritmo, que también ha aumentado.

KM25. 1:40:13 (19:50 - 3:58 min/km el split). Glucemia 95. El nivel de glucosa sigue bajando y la tendencia sigue siendo descendente. Empiezo a agobiarme un poco, pero intento no pensar demasiado en ello. El flato ha desaparecido y el estomago parece algo más asentado, por lo que tomo un nuevo vaso de isotónico. Las sensaciones en las piernas no son malas y tengo a la pareja de corredores locales a unos 100m, por lo que me decido a intentar llegar a su altura. Me marco como objetivo hacerlo antes del kilómetro treinta. Consigo recortar algo la distancia y adelanto a algunos corredores que ya están sufriendo el "muro, pero no termino de alcanzarlos. Esta zona del recorrido es la más triste en cuanto a animación, lo que tampoco me ayuda.

KM30. 2:00:34 (20:21 - 4:04 min/km el split). Glucemia 95. La glucosa no termina de subir y tomo el tercer gel (un gluc-up en este caso) con miedo a saber como le sentará al estomago. He desistido de alcanzar al grupo, mi cabeza sólo piensa en el nivel de azúcar y a las piernas les cuesta mantener el ritmo objetivo. Intento mantenerme motivado para correr en un ritmo "decente" que me permita salvar el sub3h al menos.

Últimos kilometros - Vondelpark

KM35. 2:22:11 (21:37 - 4:19 min/km el split). Glucemia 90. Me parece increíble que el nivel siga bajando. Además he bajado el ritmo y, en consecuencia, las pulsaciones, por lo que lo lógico es que el nivel de azúcar vaya a seguir bajando. No quiero correr riesgos, por lo que me paro en el avituallamiento y me tomo un cuarto gel junto a un vaso de isotónico. Tengo bastante margen para bajar de tres horas, así que pienso que es momento de disfrutar un poco de la carrera. Choco manos con el público, "bailo" con los grupos de animación y poso para los fotógrafos, lo que me ayuda a olvidarme del dolor de piernas que llevo encima.

KM40. 2:44:37 (22:26 - 4:29 min/km el split). Glucemia 75. En el último avituallamiento repito la estrategia anterior, me paro y tomo el último gluc-up que me queda encima junto al isotónico. Voy bastante castigado muscularmente e incluso sufro un par de amagos de calambres en los isquios de la pierna izquierda. Me centro en llegar a meta en las mejores condiciones posibles y disfrutar de la entrada en el estadio.

Resumen Amsterdam Marathon

Ahora en frío, pienso que cometí dos errores durante esta maratón: un exceso de ritmo en los primeros diez kilómetros de la carrera y el hecho de no tomar un gel en el kilómetro veinticinco. No obstante, me queda la satisfacción de haber completado mi maratón número dieciséis (la quinta con diabetes) y de haberlo hecho en menos de tres horas. Como siempre digo, en todas las carreras se aprende algo.

Muchas gracias a todos por el apoyo!!!
Nos vemos pronto. Un abrazo enorme.